Tres misterios fósiles que no dejan de sorprendernos

Vienen directo desde el pasado, los fósiles son una fotografía de la vida que nos precedió, y que nunca deja de fascinarnos, después de todo, ¿quién no se ha preguntando cómo vivian las personas en la antigüedad, qué vestían, cómo construían sus ciudades? Es practicamente imposible no escuchar de los dinosaurios sin sentir una pizca de intriga por el misterio de ese tiempo en el que fueron la especie definitiva de nuestro planeta.

Sin embargo, los fósiles de dinosaurios y los ruinas de antigüas civilizaciones están lejos de ser los misterios sin resolver que querríamos, la ciencia se ha encargando de ir respondiendo cada pregunta, y aunque eso satisface nuestra curiosidad, ciertamente mata toda la intriga. Afortunadamente, el mundo todavía guarda muchos secretos, y aún ahora, en el apogeo de la información, la tecnología e internet, somos incapaces de predecir todo lo que podría esconderse bajo la tierra, o a simple vista, huesos, ciudades, tesoros perdidos.

Estos tres misteriosos fósiles te convencerán de que nuestro mundo es mucho más fantástico de lo que parece a simple vista.

El niño que tropezó con fósiles de dinosaurios de más de 65 millones de años en China

En el 2019, un niño chino realizó un importante hallazgo para el mundo de la paleontología mientras jugaba en Heyuan, provincia de Cantón, China. Durante un paseo con su madre en el río Dong, el curioso niño decidió buscar una herramienta para abrir nueces, fue entonces cuando encontró una piedra extraña en el suelo. El jovencito, amante de las ciencias, pensó que había descubierto algún huevo de dinosaurio y por increíble que parezca, esto fue justo lo que consiguió.

fósiles de dinosaurios: misterio sin resolver
Imagen de Viergacht, Pixabay

Al parecer, las curiosidades del mundo pueden estar escondidas en cualquier lugar. Sin pensarlo dos veces, la madre del joven curioso llamó a las autoridades, y estas, luego de una serie de estudios, confirmaron, para sorpresa de todos y maravilla del niño, que lo que había conseguido era un huevo de dinosaurio fosilizado. Poco después un equipo de expertos realizó excavaciones en el sitio, donde hallaron 10 huevos más, todos pertenecían al mismo nido. Estos fósiles de dinosaurios tienen aproximadamente 65 millones de años. ¡Eso es un descubrimiento notable!

Los huevos fueron llevados al Museo de Dinosaurios de Heyuan, donde todavía están siendo estudiados.

El misterio sin resolver de un colmillo humano de 10 millones de años

El 2016, un grupo de arqueólogos descubrió un puñado de dientes fosilizados en un yacimiento en Eppelsheim, Alemania, estas piezas en general no tenían rasgos realmente destacables que la distinguieran de otros tantos restos descubiertos en otras regiones, pero hubo uno que sorprendió a los arquéologos, un colmillo humano muy particular, pues parecía vinculado a algunos de nuestros ancestros pero sus características no encajaban del todo, casi como si perteneciera a un homínido distinto, todavía no descubierto.

fósiles de humanos: misterio sin resolver
Foto de Anne Nygård, Unsplash

Estudios revelaron que la pieza tiene una antigüedad que ronda los 9,7 millones de años, y tiene un parecido marcado con los caninos (o colmillos) de los homínidos que habitaron Etiopía hace mucho tiempo, aquellos que pertenecía al grupo hominis africanus, como los Australopithecus afarensis. Lo curioso es que estos homínidos migraron de África a Europa hace 100.000 años, lo que hace que nos preguntemos, ¿cómo llegó ese colmillo a Eppelsheim, Alemania?

Todavía más increíble es el hecho de que Lucy, los famosos y conservados restos fósiles de un Australopithecus, tienen alrededor de 3 millones de años y estaban en Etiopía; el colmillo hallado en Eppelsheim es tres veces más antiguo que Lucy, y estaba, proporcionalmente hablando, del otro lado del mundo ¿Hubo una migración de homínidos antes de lo que los antropólogos creían?

Sólo esta pregunta es capaz de descolocar el mundo de la antropología, si este canino realmente perteneció a un homínido vinculado a los hominis africanus tuvo que haberse dado una importante migración; otra posible razón para la extraña semejanza de este canino con lo de nuestros ancestros en África, es que haya evolucionado de esta forma para adaptarse a una característica particular de su dieta y su genética.

Los expertos todavía no pueden concluir nada sobre el hallazgo de estos fósiles, siguen siendo un verdadero misterio sin resolver, cuyas implicaciones para la palentología todavía están por verse.

¿Una ciudad de gigantes? No son fósiles de dinosaurios, son de humanos

Sí algo está claro es que a la humanidad le fascina la idea de criaturas semi mitológicas, de proporciones fantásticas, y eso es algo que incluso ahora sigue obsesionando a nuestra imaginación. No es sorpresa entonces que todavía especulemos sobre la posibilidad de que alguna vez hayan existido gigantes.

En Harlaa, Etiopía, las ruinas de una antigua ciudad, hecha con grandes bloques de piedra, inspiraron tanto a los pobladores locales que estos empezaron a creer que los restos eran parte de un asentamiento construido por gigantes de fuerza prodigiosa, muchísimo tiempo atrás. Sin embargo, en el 2017, un grupo de investigadores comprobó que aunque las ruinas de la ciudad databan del siglo X a. C., no habían sido obra de ningún gigante.

Timothy Insoll, profesor a cargo del equipo de científicos de la Universidad Éxeter, encargado de la investigación en Harlaa, sostuvo que en las tumbas que excavaron habían conseguido fósiles “de adultos jóvenes o adolescentes con una estatura estándar”.

Lo que sí resultó extremadamente intrigante para los antropólogos en el área fueron los descubrimientos de artefactos y objetos que claramente procedían de lugares distantes como India, China y el Antiguo Egipto, lo que indica que esta ciudad pudo haber sido un centro comercial importante en la antigüedad; los antropólogos también hallaron los restos de una mezquita del siglo XII, parecida a las que se han encontrado en otras regiones de África, como Tanzania, una huella importante de la que podría ser una de los primeros procesos de islamización de la región, hace más de 700 años.

Harlaa podrá no ser un cementerio de fósiles de gigantes, pero su misterio sigue intacto, de acuerdo a Insoll y su equipo de investigación, la ciudad era toda una metrópolis y el corazón económico de la región, sus ruinas escondían joyas y objetos diversos de Yemen, China, Madagascar y hasta las Maldivas.

“Los residentes de Harlaa eran una comunidad mezclada de extranjeros y locales que llevaban a cabo intercambios comerciales con otros pobladores en el Mar Rojo, en el Océano Índico y posiblemente hasta el Golfo Pérsico”, afirmó el jefe del equipo de antropólogos.

Estos fósiles humanos prueban que hemos estado interconectados por mucho tiempo, en el siglo X a. C., hace más de 3000 años, los marineros y comerciantes ya desafiaban el misterio de los mares para llevar sus joyas y productos a Harlaa, una metrópolis diversa, rica económica y culturalmente, que hoy duerme bajo el mismo cielo que la iluminó en su apogeo.

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