4 personajes históricos que murieron de las formas mas absurdas

Vivieron a lo grande (casi todos) y fueron celebrados, pero ¿quién diría que las muertes de estos personajes históricos les traerían aún más renombre?

Al parecer lo absurdo también tiene su lugar en temas tan serios como estos.

Esquilo de Eleusis

Pocas muertes de famosos personajes históricos han sido mas irónicas que la de Esquilo de Eleusis, el primero de los grandes de la tragedia griega.

Este amante del teatro tuvo una juventud mucho más activa de lo que cualquiera habría sospechado, desde temprana edad fue reclutado para la guerra, y al parecer no le iba nada mal.

Participó en batallas como las de Salamina, Maratón y Platea; no trajo de estas más que unos pocos rasguños y un amor aún más intenso por la tragedia.

Esquilo pasaba horas perfeccionando el glorioso arte de representar el sufrimiento de un personaje. Pero no sólo era feliz tras bastidores, también disfrutaba de interpretar papeles en el escenario, casi siempre reyes o persas. Algo que le trajo gran prestigio en su tiempo.

muertes de famosos personajes históricos Esquilo

Ya hacia el final de sus días sus cabellos ralearon y empezó a lucir una brillante e impoluta calva, que más tarde, de acuerdo a la leyenda, le traería la desdicha.

En el 456 a.C., durante un paseo por Gela, Sicilia; Esquilo encontró su destino. Cuenta la leyenda que iba pensando en una nueva trama magistral, cuando un águila, encandilada y confundida por la calva del griego, arrojó sobre su cabeza a una tortuga que había cazado.

El águila confundió la poco afortunada cabeza del buen Esquilo con una roca.

Al parecer, el pronóstico del clima olvidó mencionar que se esperaba una fuerte precipitación de tortugas voladoras.

¿Realmente ocurrió así, o fue esta la extraña historia que contaron los antiguos griegos para hacer más mítica su muerte? Sea como fuere quedará como un enigma que solo habrían podido responder los habitantes de la Grecia Antigua, nuestro distraído Esquilo y el águila por supuesto.

Enrique I de Castilla

La historia humana ha demostrado que la violencia está a la orden del día, algunas veces por ambición, por dogmas, por el nacimiento de monarcas o sus muertes, pero pocas veces la muerte de un famoso personaje histórico ha desencadenado el mismo caos que ocasionó el fallecimiento de Enrique I de Castilla.

No puede decirse mucho de Enrique I de Castilla, aparte de que el suyo fue un corto y fugaz reinado. Y es que tan solo tenía 13 años cuando falleció.

Lo sorprendente sin embargo, es que hubiese muerto de causas tan pedestres en una época de gran turbulencia política; donde primero se caía víctima de un veneno o una daga.

muertes de famosos personajes historicos Enrique I de Castilla

Mientras los nobles se machacaban entre sí, el huérfano Enrique I asumió el trono de su padre, el puesto más alto y codiciado de su tiempo. Fatídicamente, quedó justo en el medio del fuego cruzado de la corte.

En medio de este clima de tensión. El alegre y todavía juvenil Enrique I viajó a la ciudad de Palencia.

Mientras viajaba seguramente sobrevivió a vinos pasados, a espías y asesinos a sueldo que nunca lograron reclamar la recompensa.

Pero bastó que se le antojara jugar un día con otros chicos de su edad en Palencia para que ocurriera lo peor. Uno de estos arrojó una piedra (vaya usted a saber por qué jugaban con piedras) que golpeó fatalmente al monarca.Y así terminó.

Enrique I de Castilla dejó tras de sí un reino sumido en el caos. No se debe correr con tijeras ni jugar con piedras. Una moraleja más clara que esta no se conseguirá en ninguna parte.

Crisipo de Solos

Sí hay algo común en los personajes históricos de esta lista es que al menos dos de ellos murieron de forma absurda en el mismo lugar, la Antigua Grecia.

Al parecer los antiguos filósofos griegos tenían un tendencia a morir de formas inusuales. Y es que como ocurrió con Esquilo también pasó con Crisipo de Solos.

Uno de los mayores representantes de la escuela estoica y discípulo prodigio de Cleantes.

El genio de Crisipo le granjeó una reputación legendaria entre sus coetáneos. Inspiró obras de cerámica y a generaciones de filósofos e intelectuales.

Diógenes Laercio, el historiador griego del siglo III d. C., cientos de años después, diría: “Si los dioses se ocuparan de la dialéctica, utilizarían la dialéctica de Crísipo”.

Con tanto revuelvo a su alrededor la fama se le subía un poco a la cabeza, a medida que se convertía en un símbolo de inteligencia audaz y desafiante.

Puede que algo de ese orgullo llegara a oídos de Zeus o Apolo, que se aseguraron de darle un final digno de un héroe trágico. Sólo que en su caso sería algo mucho menos épico.

Diógenes Laercio nos cuenta que cuando Crisipo tenía 73 años, en la olimpiada 143, que sería el 208-204 antes de Cristo para nosotros; vio a un burro comiendo higos y dijo: “Ahora dadle al burro una copa de vino puro para acompañar los higos”. Luego de esto empezó a reir sin parar siquiera para respirar.

Dicen que llegó a los Elíseos aún riendo.

muertes de famosos personajes históricos Crisipo de Solos

Otra versión nos dice, en cambio, que tras beber unas cuantas copitas de más, en una fiesta, ya algo desorientado, le embargó un ataque de vértigo y tropezó fatalmente.

No sabemos cuál de estas dos posibles muertes fue la que ocurrió en realidad. Lo unico seguro es que el vino tuvo algo que ver.

Como toda gran historia, tiene sus moralejas: no te rías demasiado, podría llevarte a la muerte; no seas orgulloso, algún dios podría ofenderse; y si pasa algo malo, culpa al burro.

Harry Houdini

Todos hemos tenido la sensación de que nuestro mundo es mucho más mágico de lo que parece. En esos inusuales momentos la realidad parece tambalearse y la magia regresa.

Nadie aprovechó más esta incertidumbre que propicia la magia, o aquello que lo parece; que Harry Houdini; un personaje histórico que rivalizaría con figuras míticas como Merlín.

En pleno siglo XX, Houdini descolocaba al mundo con ilusiones intrincadas y extravagantes sesiones de escapismo.

muertes de famosos Houdini

Un personaje histórico como este no podía simplemente morir, ¿cierto? La manera en que finalmente falleció fue tan inesperada para él como lo es para nosotros. Fue de todo menos mágica. Algo extremadamente raro para un maestro de las metamorfosis con un talento especial para escapar a la muerte, solo comparable a Rasputin.

No había cerrojo, jaula o cadenas que pudieran mantener atrapado a Houdini; sus actos, se dice, eran toda una clase magistral para ladones.

Pero hasta la magia tiene sus límites. El famoso Houdini tenía más de un secreto, y los protegía celosamente. Al final, uno de estos secretos demostró ser más peligroso de lo que había sospechado.

Al salir de uno de sus actos, unos estudiantes lo retaron a resistir los puñetazos de un boxeador profesional. La idea era que probara su legendaria resistencia a todo tipo de daño físico.

Harry Houdini y las muertes de famosos

Houdini aceptó el reto, por supuesto. Olvidó que lo suyo era el escapismo y no las artes marciales o alguna otra forma de lucha.

Para empeorarlo todo, el ilusionista tenía algún tiempo sufriendo un agudo dolor en el costado derecho de su abdomen, algo que para él se debía a una simple acumulación de gases.

En realidad era apendicitis y lo descubrió luego de la golpiza. Cuando el boleto de ida al más allá ya estuvo firmado y sellado.

El destino, si existe, realmente tiene un sentido del humor muy particular.

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