Gato elfo: el raro gato calvo de orejas puntiagudas

Gatos extraños hay por doquier, pero el gato elfo está a otro nivel de extrañeza. Este tipo de gato es tan especial que ni siquiera es considerado una raza aún.

Su historia, relativamente reciente, comenzó en la primera década de este mismo siglo, lo que quiere decir que los mininos originales de esta «raza» incipiente todavían podrían estar por ahí, maullando y jugueteando en alguna casa, aunque es poco probable.

El gato elfo, una historia muy breve y un invento muy humano

Hasta ahora debe ser más que claro que el gato elfo se parece mucho a otra raza de gato, el sphynx, por eso también es llamado el gato esfinge elfo o el sphynx elfo. El parecido no es ninguna coincidencia, pues el gato elfo es una bifurcación del sphynx. Una bifurcación diseñada por humanos.

En el 2004, las criadoras de gatos Karen Nelson y Kristen Leedom unieron esfuerzos para crear una nueva y rara raza de gato, querían que tuviera orejas puntiagudos (como un elfo) y que mantuviera los rasgos que amaban de los sphynx. Para lograrlo cruzaron a un sphynx y un curl americano.

El curl tenía orejas redondeadas con una punta un tanto élfica; el sphynx carecía de pelo; al cruzarse ambos rasgos se volvieron las dos características más distinguibles de la primera generación del gato esfinge elfo, o gato elfo.

Desde el 2004 han pasado unos cuantos años, las nuevas generaciones de este tipo de felinos siguen desarrollando las mismas peculiaridades de las razas de las que provienen, por lo que parece que sus criadoras no se equivocaron al hacer el cruce.

Un gato tan curioso tenía que tener orígenes igual de extraños, que la bifurcación haya sido obra de al menos una Karen, tiene mucho sentido.

El sphynx elfo, un raro amigo sin pelo

Para efectos prácticos, todo gato elfo es esencialmente un sphynx con orejas puntiagudas. Aunque hay otras características fisiológicas que pueden distinguirlos aún más, no tienen entre sí demasiadas diferencias.

Como el Sphynx, tiene una capa de pelaje (aunque parezca que no) tan fina que parecieran carecer de él; tienen músculos bien desarrollados y un cuerpo ágil; tienen las mismas mejillas pronunciadas y hasta esas arrugas que tanto encantan a unos y espantan a otros.

Lo curioso del gato elfo es que pese a su apariencia, que para muchos puede resultar odiosa, es una de las razas de gato más amigables que hay (algo que conservan de los sphynx), de hecho, para muchos pueden llegar a ser tan afectivos y sociables como los perros.

Cualquiera que tenga un gato tiene una cosa muy clara: aman ser el centro de atención.

Esto es especialmente cierto para el gato elfo, con el añadido de que tienen la inteligencia y la agilidad para llamar la atención de cualquier miembro de la familia. Y si no, ya puedes irte despidiendo de esos jarrones que pusiste en la repisa más alta.

Pero no creas que por tener poco pelo (o nada) no necesita cuidados.

Las exigencias del gato elfo, el felino más raro que te encontrarás

Es cierto que hay razas de gatos realmente exigentes, sea por pelajes difíciles de mantener, particularidades genética, por el entorno, etc. Frente a estas razas el gato elfo resulta totalmente distinto, no pide demasiado, es una raza que requiere muy poco para ser feliz, pero eso sí, no puede ser descuidada.

Aunque sea una ventaja, la carencia de pelaje expone a estos felinos a un buen puñado de enfermedades de la piel. Incluso puede quemarse si están mucho tiempo al sol, lo que puede darte una idea de cuán susceptibles son.

Al igual que los gamers, el gato elfo es una criatura de interiores, nunca está más a salvo y realmente a gusto que cuando está en casa.

La única gran pasión de este tipo de gatos, además de llamar la atención de sus familias y hacer estragos en los lugares altos de la casa, es la comida. Este es un rasgo que tienen en común con los sphynx y los curls, por lo que puedes esperar muy poco autocontrol de su parte.

El futuro de la joven raza de gato elfo

No hay manera de saber qué le depara el futuro al gato elfo, una raza tan rara y reciente que ni siquiera es reconocida como tal.

Hay quien dirá que es demasiado inusual para conquistar los hogares del mundo, y puede que haya algo de razón en ello. Pero yo sé, como sabemos todos, que siempre habrá un lugar para lo raro en nuestros corazones.

El gato elfo es tan inusual como único, es un gato que solo una Karen habría podido idear.

En el futuro quién sabe qué nuevos rasgos hagan aparecer los cruces, las nuevas generaciones y sus mutaciones; pero algo es seguro, seguirán siendo muy extraños y muy especiales.

Si los felinos son lo tuyo dale un vistazo a esta entrada con las curiosidades de los gatos más alucionantes, apuesto a que no habías oído jamás de muchas de ellas.

¡Comparte esta entrada en tus redes sociales!

Deja un comentario