En esta ciudad noruega la muerte es ilegal

Todos los días son días nevados en la ciudad noruega de Longyearbyen. En invierno son normales los 40 grados bajo cero; en verano, si hay suerte, se consiguen unos escasos 10 grados centígrados. Es una ciudad más bien pequeña, rodeada de una blancura y de un ecosistema que aturde, sorprende que tenga 2000 habitantes.

Pero la pintoresca Longyearbyen, con sus casas de colores vibrantes y noruegos de abrigo y bufanda, tiene más de una rareza.

Longyearbyen, al norte de Noruega, muy fría y muy rara

La ciudad es la más grande de las islas Svalbard, que reposan sobre el océano glacial ártico. Pese a ser el sitio de residencia del gobernador de Svalbard, Longyearbyen no tiene siquiera hospitales. No sólo la muerte está prohibida, las enfermedades también, al menos aquellas que requieren de mucha atención médica y que podrían ser letales.

Pero, ¿a qué se debe esta extraña medida? Las razones están a simple vista y también bajo tierra.

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Foto de Cezary Morga, Unsplash

Longyearbyen, una de los asentamientos humanos más septentrionales del planeta, tiene dos cosas en abundancia, frío y nieve, y ambas impiden que la naturaleza haga su trabajo con los fallecidos, las bajas temperaturas preservan los cuerpos de los muertos indefinidamente, y si sus cuerpos se preservan, podemos imaginar que todo lo que llevan consigo también, especialmente virus raros y potencialmente letales para los que sí estan vivos, virus que si se llegasen a descongelar amenazarían con diezmar a la ciudad entera, que como ya hemos visto, está bastante aislada del resto del mundo.

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Foto de James Padolsey, Unsplash

Fue esto lo que alarmó a un grupo de científicos noruegos que en 1998 analizó los cuerpos de unos marineros que seguían en perfecto estado, los cadáveres, como después descubrió el equipo de investigadores, no eran nada recientes, tenían al menos 70 años, y llevaban consigo algo muy peculiar, una cepa de la misma gripe española que había hecho estragos en Europa en 1918.

Desde 1950 está prohibida la muerte en Longyearbyen, y están prohibidas las enfermedades letales. Todo aquel que necesite cuidados médicos, además de los enfermos terminales, tienen salvoconducto del gobierno para regresar a la Noruega continental y recuperarse allí o allí pasar los últimos días.

Los habitantes de la ciudad pueden cremar a sus familiares fallecidos, pero no es lo cotidiano. De cualquier forma, el cementerio de Longyearbyen tiene décadas clausurado, y no es porque el invierno se acerque, ya que, como vimos, en Longyearbyen, todos los días son días de invierno, de nieve y hielo.

5 comentarios en «En esta ciudad noruega la muerte es ilegal»

  1. Una forma muy particular y original de plasmar en letras toda una ciudad… Tengo frío de leerla.. qué buena manera de hacer explícito lo que se escapa a la simple vista!

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